Quién es el mejor en el uso de la espada? – preguntó el guerrero.
- Ve hasta el campo cerca del monasterio – dijo el maestro-. Allí hay una roca. Insúltala.
- Por qué debo hacerlo?- preguntó el discípulo-. La roca jamás me responderá!
- Entonces, atácala con tu espada – dijo el maestro.
- Tampoco voy a hacer eso – respondió el discípulo-. Mi espada se rompería. Y si la ataco con mis propias manos, me haré daño en los dedos sin conseguir nada. Mi pregunta era otra: quién es el mejor en el uso de la espada?
- El mejor es el que se parece a la roca- dijo el maestro-. Sin desenvainar la hoja, es capaz de demostrar que nadie conseguirá vencerla
Lo dedico a aquellos que siguen en la guerra de no soltar la ira
SIEMPRE AVANZANDO